Método 1
Ser organizado

  • Haz una lista de cosas por hacer. Anota todo lo que quieres cumplir en el día o la semana, o mantén una lista actualizada de tareas que necesitas completar. Las listas de cosas por hacer son herramientas de productividad comprobadas, pero solo funcionan si se utilizan correctamente.
  • Sé lo más concreto, específico y razonable posible, por ejemplo, no escribas: “limpiar la casa”, sino “organizar la sala”, “pasar la aspiradora por la alfombra” o “sacar la basura”. Las tareas pequeñas y más discretas son mejores.
  • No te dejes intimidar o distraer por tu lista de cosas por hacer. Si pasas mucho tiempo pensando en cosas para escribir en tu lista, quizá sea tan malo como no utilizar ninguna lista. Intenta escribir tu lista completa de cosas por hacer en un solo intento, y no añadas más cosas a lo largo del día (a menos que tengas que hacerlo).
  • Haz un plan. Averigua qué cosas en tu lista puedes cumplir razonablemente, y decide en qué orden las vas a hacer. Si puedes, haz una programación para el día que incluya cuándo trabajarás en cada tarea y cuándo te detendrás a comer o a descansar.
  • Ten en cuenta que a menudo las tareas toman más o menos tiempo del esperado. No te castigues por eso y no permitas que todo el plan se salga de control. Si algo no va según lo planeado, entonces haz tu mejor esfuerzo para ajustar la programación y seguir con tu trabajo.
  • Clasifica y asigna prioridades. ¿Tienes tantas tareas pendientes que no puedes completarlas todas de manera oportuna? Decide cuáles son las más importantes y termínalas. Es posible que sueñes con calcular tus impuestos y bañar al perro, pero una de esas dos tareas tendrá que esperar. Intentar hacer muchas cosas al mismo tiempo es la forma más rápida de terminar abrumado y ser improductivo.
  • Si hay tareas que tienes la intención de completar pero que nunca has hecho, entonces no dejes que permanezcan incompletas por siempre. Tráza una fecha límite o escoge un día para hacerlas, o de lo contrario decide si estarás bien si no las haces.
    Ponte metas. Ya sea que vayas a limpiar, estudiar o trabajar, ponte metas desafiantes pero razonables a la cantidad que puedes escribir, leer o trabajar en un día. No te rindas hasta que completes dicha cantidad. No dejes que tus metas te intimiden, y trata de ser positivo en cuanto a ellas. Ten en cuenta que puedes cumplirlas si te concentras.
  • Considera la posibilidad de crear un sistema de recompensas o castigos relacionados con tus metas. Prométete darte un regalo si cumples tus metas. También puedes amenazarte con una consecuencia indeseable, como donar dinero a una causa con la que no estás de acuerdo. Este sistema será más efectivo si delegas el control de las recompensas y los castigos a un amigo que no permita que hagas trampa en tus acuerdos.
  • Sé consciente de tu eficacia. No te quedes atrapado en el pensamiento de lo improductivo (o productivo) que eres en el momento, más bien refleja en el futuro lo concentrado que estuviste, lo bien que seguiste el plan y lo acertada que fue tu programación. Observa los problemas inesperados o las interrupciones en tu flujo de trabajo y piensa qué puedes hacer para mejorar la próxima vez.
  • Considera la posibilidad de llevar un diario para anotar al final de cada día las cosas que funcionaron y las que no.
    Mantén tus herramientas y materiales organizados. Nada te atrasará más que desconocer dónde encontrar un archivo o un objeto importante, o tener que buscar entre tus correos electrónicos para recordar la fecha de una cita. Crea sistemas sólidos para archivar la información, guardar herramientas y registrar tus citas.

Método 2
Concentrarse

  • Elimina las distracciones.
  • Vivimos en un mundo con oportunidades infinitas de estimulación y distracción. La televisión, los chats y las páginas web, sin mencionar los amigos, los familiares y las mascotas pueden hacer que sea muy fácil gastar un minuto en una cosa y otro minuto en otra para descubrir al final que se perdió todo el día. ¡No dejes que te ocurra! Enfoca tu mente en la meta eliminando la mayor cantidad de distracciones y oportunidades de distracción.
  • Cierra tu correo electrónico y sitios de redes sociales. Apaga cualquier notificación que pueda interrumpir tu trabajo. Si debes hacerlo, aparta unos cuantos minutos al día para revisar tu correo electrónico y las actualizaciones de eventos importantes, pero si revisas dichas notificaciones a lo largo del día, es seguro que disminuirá tu productividad.
  • Utiliza las extensiones de los navegadores de Internet para bloquear los sitios de ocio. Internet está lleno de fotos interesantes, imágenes en movimiento, videos y artículos que tomarán todo tu tiempo si no eres consciente. Instala una extensión para navegador como StayFocusd, Leechblock o Nanny, que limitarán tu tiempo en sitios web de ocio o evitarán que los visites durante ciertos momentos del día. Haz lo que sea posible para mantener alejada la tentación de revisar las noticias, navegar en tus blogs favoritos o ver videos de gatos.
  • Apaga tu celular. No contestes llamadas, no revises los mensajes de texto; nada. No mantengas tu celular cerca. Si es importante, quien esté llamando dejará un mensaje. Si te preocupan las emergencias, aparta un minuto cada hora para revisar tu teléfono.
    Pídele a tus amigos y familiares que no te interrumpan. Si las mascotas son un problema, mantenlas alejadas de la habitación.
    Utiliza sonidos de fondo para bloquear los ruidos molestos y las distracciones. Los sonidos de fondo constantes, tales como el blanco, rosa o marrón, pero también los sonidos como el de la lluvia o río pueden ayudarte a estar concentrado y aumentar tu productividad. Usa herramientas como Noisli.
  • Apaga la televisión o el radio. Dependiendo de ti y de la naturaleza de tu tarea, un poco de sonido de fondo estará bien (en especial la música sin letra). Pero por lo general cualquier medio de comunicación que permanezca encendido disminuirá tu productividad si la tarea requiere concentración.
  • Aborda una cosa a la vez. Es un error común creer que hacer varias cosas a la vez te puede hacer más productivo. La verdad es que solo podemos hacer una cosa a la vez, y cuando intentamos hacer varias en realidad solo estamos alternando entre distintos proyectos. Cada vez que alternas, pierdes tiempo y concentración. Para ser verdaderamente productivo, escoge una tarea y trabaja en ella hasta completarla, luego continúa con la siguiente actividad.
  • Mantén ordenado tu hogar o tu área de trabajo. Sí, limpiar a toda hora toma bastante tiempo y esfuerzo, pero un gran desorden puede distraerte y puedes terminar perdiendo más productividad de la que ahorraste. Mantén tu escritorio, casa o área de trabajo limpio y organizado, con una cantidad mínima de objetos sueltos que llamen tu atención.

Método 3
Cuidarse

  • Ve a la cama temprano para dormir lo suficiente. Estar cansado o no dormir lo suficiente hará que te distraigas más y seas menos productivo.
  • Configura tu alarma y levántate apenas se active. No presiones el botón para posponer la alarma una y otra vez, sino terminarás durmiendo de más. Si duermes de más, incluso por unos pocos minutos, puedes arruinar tu programación y quedar indispuesto a lo largo del día.
  • Come alimentos saludables. Quizá no lo notes en un principio, pero si no te alimentas correctamente pronto estarás más distraído, estresado y despistado. Cometerás errores y tendrás que hacer de nuevo tu trabajo. Asegúrate de apartar tiempo a lo largo del día para tener comidas completas y saludables.
  • Evita las comidas pesadas, porque aletargan y te dan ganas de tomar una siesta. El proceso de digestión gasta energía, y procesar cantidades grandes de comidas grasosas agotará tu energía y concentración.
  • Haz pausas. No trabajes hasta el cansancio y no te fuerces mirando el monitor hasta que te conviertas en un zombi. Aproximadamente cada 15 minutos toma pausas de 30 segundos para estirarte y descansar un poco tus ojos. Cada 2 horas toma 5 o 10 minutos para hacer algo de ejercicio, comer un bocadillo y reponer tu determinación.